Si a principios de los 90 nos hubieran preguntado como imaginábamos las computadoras del futuro, la gran mayoría habría hablado de gafas de realidad virtual, guantes con sensores, de reconocimiento de voz, reconocimiento de gestos faciales y de trajes que nos permitieran introducirnos en el mundo de la computadora. Solo unos pocos pioneros habían hablado de que en 20 años pasaríamos de mirar nuestras computadoras a acariciarlas. Sin embargo todo parece indicar que esa será la tendencia a corto plazo.
El primero es la primera evolución verdadera del ratón en años, no solo se trata de un ratón táctil, sino que es un ratón que reconoce gestos, es un dispositivo que permite que el ordenador reconozca nuestras caricias y actúe de manera acorde con ellas.
La segunda es la serialización de lo que solo podía hacerse ad – hoc. Ya desde hace años podían comprarse dispositivos touch para controlar la computadoras, las cajas registradoras de muchos bares y restaurantes hace tiempo que son táctiles. Pero esta es el primer dispositivo personal que se ofrece con una pantalla táctil de serie como diferencial.
Si todo sigue así tendremos que acostumbrarnos a intimar con nuestros aparatos: nuestra relación con la computadora ya está cambiando, en muy poco tiempo dejaremos de usar el ratón y el teclado y comenzaremos a acariciar nuestras computadoras; pero también con otros muchos aparatos que nos atenderán según nuestra manera de tocarlos. De echo si miramos a nuestro alrededor ya existen muchas cosas que se acarician. Desde botones de ascensores, a controles de cocinas Vitro Cerámicas, la gran diferencia con las computadoras es que además de ser acariciadas ellas si reconocen distintos tipos de caricias. Convirtiendo gestos más o menos naturales en otra manera de indicar a la computadora qué se está esperando de ella. Si trasladamos esto al resto de aparatos que se dejan tocar, puedo imaginarme un mundo donde todos los objetos táctiles reconozcan nuestros gestos. En ese mundo los objetos inanimados dejarán de ser fríos e impasibles para convertirse en objetos con los que establecemos relaciones intimas, objetos a los que hay que acercarse para tratarlos, objetos a los que dedicamos caricias antes solo dedicadas a seres vivos.
Con los datos que tengo no me atrevo a contar como me imagino la relación con las computadoras dentro de 20 años, no me gustaría errar tanto como cunando soñaba con un mis gafas de realidad virtual, pero sin duda puedo decir que el próximo año voy a acariciar mis computadoras y en breve algunos aparatos más.
Sin marketing, sin motos que vender solo la opinión de la gente en quien confías Así se anuncia en su video presentación PARTIGUI un nuevo servicio de ranqueo web de películas que ha quedado liberado hoy de su beta privada. PARTIGUI no pretende ser una nueva red social ni una tienda de películas, ni siquiera un canal publicitario, lo que pretende es recoger y canalizar opinión 2.0 sobre películas.
Su funcionamiento es sencillo y efectivo. Cuando ves una película puedes dejar un comentario, y votarla. Estos comentarios quedan almacenados en el sistema. Cuando otro día no sabes que película ver entras en la pagina y leer los rankings de películas y los comentarios que dejó la gente, para ayudarte a decidirte por una en lugar de otra. Al mismo tiempo puedes apuntar películas para ver en otro momento. Incluso dejarles una nota para recordar porqué la guardaste en tu lista: me gustaría ver
Toda esta información tuya y de la gente puedes agruparla en conjuntos de amigos, que incluso puedes traer de redes sociales como Facebook, Twitter, Gmail, Yahoo! haciendo círculos de amigos, que se recomiendan películas, gente en quien confías, así sí te gusta el cine iraní puedes entrar en la lista de este amigo tuyo que se el fanático de Irán. Con toda esta información, PARTIGUI es capaz de recomendarte películas basándose en tu gustos y los de tus amigos. Y en principio todo esto sin malos usos de marketing, sin duda el modelo de negocio estará en la publicidad y en la venta de estadísticas a empresas del mundo del entretenimiento.
Pero para mi la verdadera genialidad reside en la canalización de la opinión 2.0. Algo que no es nuevo y que todo el mundo sabe que va ha acabar pasando pero que no todos tienen tan claro como. Hoy en día, la información ha dejado de ser poder (al menos como se entendía a principios de los 90). La mayor parte de la información es publica y accesible a todos, hoy el verdadero poder reside en la opinión. La opinión de las personas que son capaces de generar estados de opinión y la opinión de las masas que alimentan esos estados de opinión. Esa opinión es voluble e informada, falsea estadísticas y encuestas, y no se deja medir con facilidad, está cansada de ser sujeto de estudio, si va ha ser usuario quiere disfrutar de su experiencia de usuario, y contarla a su manera, a quien quiera, no quiere rellenar un cuestionario ni responder unas breves preguntas.
Iniciativas como PARTIGUI son buenas alternativas para pulsar estos estados de opinión por las que todas las marcas tendrán que pasar irremediablemente, para seguir llegando al mercado del futuro, me pregunto que pasaría si nike tuviera una iniciativa parecida, o si pudiéramos opinar de los productos de wall-Mart, o si existiera una pagina así de productos bancarios, les apunto una idea de como podría ser, al menos en cuanto a nike: ¿Cómo sería nuestra ropa si las marcas nos dejaran personalizarla en origen?
No se aun muy bien que es google waveni que alcance tendrá sin embargo su lanzamiento está creando tanta expectación como cualquier MACWORLD. Hasta el punto que el otro día leía la siguiente noticia: invitaciones para usar sistema Google Wave ya se venden por eBay. Google ha emitido 10,000 invitaciones a personas claves interesadas en Google Wave para que las distribuyan gratuitamente, sin embargo muchas de ellas han llegado a ebay y la gente está pagando por ellas. No he podido corroborar esta noticia que circula por la red, pero sí me hizo pensar, ya que no me extraño, dada la expectación que existe en ciertos círculos por este nuevo servicio. La verdad, estoy acostumbrado a ver filas en las Apple Store, después de cada nuevo lanzamiento de Apple. Todos quieren tener el mejor producto, el más cool, y ser el primero en tenerlo. Me resulta un poco extraño y algo geek. Pero es algo que puedo entender: no poder esperar para tener un producto, querer ser el primero en experimentar el siguiente giro que dará el mundo. Pero el caso de Google Wave está levantando el mismo fenómeno algo que no se toca ni se disfruta sensualmente. Es un servicio virtual el que está levantado tal expectación.
¿Me pregunto si ha llegado el momento de abandonar los productos para centrarse en los servicios? todos esperan que igual que google revolucionó la manera de buscar información (más allá incluso de la web) Google Wave revolucione la manera de almacenarla, utilizarla y compartirla. No sé si este fenómeno cambiará el mundo de nuevo, pero si está cambiando nuestra manera de mirarlo. Lo intangible ha llegado, y el mundo lo está esperando con ansia.