La mente es elástica, por eso el cerebro tiene tanta agua como un molusco; si se desecara quedarían apenas unos cuantos gramos de polvo, el cerebro es una esponja eléctrica, para funcionar tiene que estar haciendo corto circuito todo el tiempo; las ideas y los pensamientos deben ser húmedos, amén de los sueños que son verdaderos océanos; el término “lagunas mentales” es propicio pero injusto; la memoria debe estar empapada para funcionar, debería en caso de amnesia mejor hablarse de desiertos neuronales.
A todo esto, ¿somos concientes ahora de que una mente de diseño debe escurrirse por todas partes y operar como una mar vivo por donde surcan nuestros pensamientos?
Mientras en México existe el proyecto de sobrecargar los impuestos a los servicios de red digital porque según nuestro gobierno es un bien suntuario, hoy Finlandia ha aprobado una ley que eleva el acceso a banda ancha como un derecho público.
La gran diferencia conceptual entre una mentalidad de futuro y una de rezago radica en una diferencia sutil pero radical: la utopía no es una ilusión, sino un objetivo. Si una comunidad puede acceder al diseño y todos sus beneficios asociados como derecho natural de su condición ciudadana la economía y por ende la calidad de vida de sus habitantes tienen mayor margen de crecimiento.
Las naciones que luchan más por la sobrevivencia que por la experiencia de la libertad están condenadas a vivir al margen de sus posibilidades; hay que inspirar grandes sueños pero más que eso: hacerlos realidad poco a poco.
Un médico, un arquitecto, un ingeniero, un abogado, un literato, un historiador, un químico; todos se definen por sus profesiones. Su práctica profesional es una definición de vida; ayuda a hacerse entender por los otros, incluso les permite reconocerse entre el gremio.
Un diseñador también asiste a una académia y recibe una instrucción que lo habilita como porfesionista de su disciplina; existen muchos diseñadores profesionales tan encasillados en su área de especialidad como lo esta un podólogo dentro de la medicina.
Pero un design thinker no necesariamente estudia el diseño, no en una académia al menos, no necesariamente pertenece a un gremio y se caracteriza precisamente por lo dificil que es de encasillar; de ahí que cualquier formación o deformación profesional previa es tan importante para design thinking como el estudio del diseño mismo.
Diseñar es una actividad de conjunto; un pensamiento colaborativo donde la sobreprofesionalización suele ser más un obstáculo que un apoyo. El espíritu de la primera escuela de diseño: Bauhaus, era así; una fusión de especialidades unidas por el espíritu de innovación. El resultado no es tan solo un híbrido, sino a una nueva especie de revolucionarios de los objetos; por ende constructores de realidades de vanguardia.
Diseñar hoy ya no es lo que era; una escuela suele reproducir un modelo porfesional. Hoy el diseño no es replicación y dominio de herramientas; es invención y espíritu revolucionario; mística de lo imposible, de lo distinto, de lo mejor.
No se aun muy bien que es google waveni que alcance tendrá sin embargo su lanzamiento está creando tanta expectación como cualquier MACWORLD. Hasta el punto que el otro día leía la siguiente noticia: invitaciones para usar sistema Google Wave ya se venden por eBay. Google ha emitido 10,000 invitaciones a personas claves interesadas en Google Wave para que las distribuyan gratuitamente, sin embargo muchas de ellas han llegado a ebay y la gente está pagando por ellas. No he podido corroborar esta noticia que circula por la red, pero sí me hizo pensar, ya que no me extraño, dada la expectación que existe en ciertos círculos por este nuevo servicio. La verdad, estoy acostumbrado a ver filas en las Apple Store, después de cada nuevo lanzamiento de Apple. Todos quieren tener el mejor producto, el más cool, y ser el primero en tenerlo. Me resulta un poco extraño y algo geek. Pero es algo que puedo entender: no poder esperar para tener un producto, querer ser el primero en experimentar el siguiente giro que dará el mundo. Pero el caso de Google Wave está levantando el mismo fenómeno algo que no se toca ni se disfruta sensualmente. Es un servicio virtual el que está levantado tal expectación.
¿Me pregunto si ha llegado el momento de abandonar los productos para centrarse en los servicios? todos esperan que igual que google revolucionó la manera de buscar información (más allá incluso de la web) Google Wave revolucione la manera de almacenarla, utilizarla y compartirla. No sé si este fenómeno cambiará el mundo de nuevo, pero si está cambiando nuestra manera de mirarlo. Lo intangible ha llegado, y el mundo lo está esperando con ansia.
Richard Whitehall de Smart Design en Seed Magazine presenta una serie de reflexiones de diseño sobre consumo sustentable.
Sabemos que los diseñadores queremos alejarnos de la percepción de que sólo hacemos cosas “bonitas”, pero tener conciencia ecológica es un manera más hermosa de pensar ¿verdad?.
¿Cómo transmitir esto al consumidor masivo? dice Don Richard:
“Hemos encontrado que cuando la gente compra no piensa. Es muy fácil elegir el jabón que se ve más lindo en vez de comprar una bolsa de algo que no se ve tan bien. La gente tiene dificultad para dar el salto imaginativo que implica ver las consecuencias de su consumo en decisiones tan pequeñas; pero cuando extrapolas ese comportamiento a toda la población el impacto es enorme. Nosostros buscamos siempre dar ese salto de un pequeño cambio de comportamiento a efecturar millones de ellos a través de la cadena de producto. Por ello nuestro objetivo es persuadir a la gente mediante claves y buen diseño: para dar el salto imaginativo.”
Un artículo de New Scientist New print for a better world destaca 20 acciones para hacer de este mundo un mundo más sustentable, no tan solo recomienda entre sus primeras diez acciones que es mejor vivir en las ciudades que en el campo, lo cual se basa en el lógica irrevertible de que el costo per cápita de energía requerida para la superviviencia es mucho menor en las ciudades, sino que apunta hacia uno de los problemas más complejos de nuestro entorno: el combate a las drogas.
Y sí, el problema es la lucha contra las drogas, no las drogas por si mismas. A la cabeza del problema se destaca México como el país que más muertes violentas y crimenes relacionados con el combate por el control del mercado y de la producción he generado. Destaca también que encuestas recientes muestran que las acciones de combate al narcotráfico no redunda en la disminución del consumo; sino que basados en el ejemplo de Portugal, discriminalizarlas no disminuye el consumo pero si reduce fuertemente las muertes por sobredosis y la criminalidad asociada al narcotráfico.
Pese a la complejidad de los problemas asociados al consumo de drogas; la mayoría de ellos de caracter de salud pública; su resolución se antoja posible sin se termina su irracional combate.
¿Cómo puede fallarse tanto en el diagnóstico y la receta para la resolución de un problema?
¿Cómo puede convertirse en un negocio tan lucrativo la destrucción de la sociedad; no por vía del consumo sino de la criminalización de un comportamiento imposible de erradicar?
¿Es el negocio de la droga un negocio bien diseñado por políticos corruptos y criminales o es que su solución no ha sido verdaderamente enfrentada con criterios de inteligencia?
No enfrentar desde el diseño y la voluntad de cambio inteligente un problema tan importante debería ser sujeto de mayor criminalización que consumir drogas. Nos damos cuenta ahora que nuestros políticos son empresarios del terror; que una campaña de miedo ineficaz y atizadora de la violencia es un error craso de consecuencias nefastas para la sociedad y el futuro. A veces el primer paso es sumamente fácil: no comenzar una guerra que no puedes ganar; lo dijo Sun Tzu hace más de dos mil años y no es menos verdad hoy en día. ¿Se necesita ser estúpido para no entenderlo o símplemente mal intencionado?
¿Cuáles deben ser los negocios que surjan a partir de la legalización de las drogas?
De Media Futurist me gusta su claridad y su apuesta, me recuerda los principios del Partido Pirata sueco. >Hay que creer apasionadamente en los sistemas abiertos, la colaboración y, en general, el orden de la libertad. Porque un uen negocio debe ser un negocio libre donde todos salen ganando.
Iba a decir arte, pero ahí estan los museos; iba a decir ciencia, pero recordé el telescopio; iba a decir educación, pero tenemos miles de libros y escuelas; iba a decir política, pero hemos puesto a los políticos en sus cururles; iba a decir negocios, pero te estamos vendiendo todo lo que consumes; iba de decir vida, pero ahora mismo es la razón por la que muchos suspiran.
Hace design thinking no es fácil de explicar, pero es relativamente fácil enseñarlo, es decir, si se practica se entiende, si se explica es necesario escribir un libro.
¿llegará algún día a existir el design thinking como género literario? ¿Porqué no? Hoy en día hay múltiples expertos en literatura de negocios que en su vida han hecho un negocio.
Piensa en que parte de tu imaginación no funciona. Piensa que sería de una imaginación totalmente creativa, piensa en cómo pensarías de no ser tu quien piensa.
Piensa en que no es lo que deseas pensar lo que se piensa, sino el deseo el que conduce al pensamiento. ¿Dónde está el pensador de diseño? No en el que piensa, sino en lo pensado; no en quien sabe, sino en lo que se va sabiendo: lo que se va descubriendo.
Hermoso animal amaestrado es el diseñador; presto a saltar dentro del círculo de la imaginación.